Imagen Superlativa + Análisis
Esta fotografía fue realizada en 2021, lo cual en principio no es un dato relevante ni discernible, pero obtenemos esta información del epígrafe. Fue realizada en un soporte digital.
Podemos asumir, por como la luz incide sobre el rostro de la modelo, que se trata de iluminación artificial diseñada, junto con el espacio, para realzar los colores del maquillaje y vestuario. Además, investigando acerca de la fotógrafa, supe que utiliza placas de vidrio opacas y tratadas de cierta forma para darle el aspecto de "pintura" que tienen sus fotografías, al igual que otro equipo de estudio y, en algunos casos, Photoshop para la postproducción. Esto último lo utiliza principalmente para destacar aún más los colores de sus imágenes y crear un ambiente casi onírico, cosa que podemos observar también en este caso.
Esta imagen se trata de un retrato, como gran parte de las imágenes de esta fotógrafa. A pesar de que la fotógrafa trabaja mucho dentro del ámbito de la fotografía para colecciones de moda, categorizaría esta fotografía como artística debido a su composición, la exploración de colores y formas (lo cual, en mi opinión, la aleja de una fotografía periodística, científica, o cualquier otra pieza visual que busca reflejar lo real), y el encuadre tan personal. Podría llegar a ser una fotografía publicitaria de moda, capaz si hubiese un producto sobre la modelo que atraiga nuestra atención (EJ: Un collar, pendientes) pero así como está, ese no es el caso.
La fotógrafa es Elizaveta Porodina, y yo creo que sería posible identificar a esta como una de sus fotografías incluso sin saber que se trata de su trabajo. Esto es porque presenta muchos de los elementos que componen al "estilo" de Elizaveta, incluyendo el aspecto de "pintura" que fue previamente mencionado, el uso de una paleta de colores fuertes y contrastante, lo excéntrico del maquillaje y el vestuario, el toque de surrealismo, etc. Uno de los elementos conceptuales que se encuentran muy presentes en el trabajo de Porodina es el de las "barreras" o límites entre el fotógrafo y el fotografiado. Con esto nos referimos a que, en muchas ocasiones, las musas de Porodina se ven a través de telas, reflejos, filtros que dificultan una visión nítida u otras técnicas de "enmascaramiento". Es decir, no siempre tenemos acceso directo, por decirlo de alguna forma, a las personas que esta fotógrafa captura. Podría discutirse si esto esta presente en esta fotografía o no. Por un lado, podría decirse que no porque podemos ver con mucho detalles los rasgos de la modelo, no hay ningún espejo, ni efecto "blur" que intervenga. Sin embargo, no sabemos nada de los alrededores de la modelo (aunque se establece un punto de encuentro con el fuera de campo), no vemos el cuerpo de la modelo, ni siquiera podemos ver su cabeza completa. Los rasgos que si alcanzamos a ver estan "escondidos" debajo de maquillaje, e incluso sutilmente tapados por la manta roja. Por lo tanto, sería posible argumentar que aquí también aparecen esos límites entre la cámara de Elizaveta Porodina y su modelo.
En cuanto a lo que ocurre dentro de la imagen, es una mujer mirando hacia el fuera de campo, con lágrimas en sus ojos, recostada sobre algún tipo de manta o almohadón rojo. Al ser un encuadre tan cerrado, lo que resalta como más relevante sería la modelo en si (su pose, su expresión, su apariencia) y los colores. Empezando con la modelo, su pose, su mirada y la posición de su mano remiten a imágenes y simbolismos casi religiosos, y a las poses en las que se ven a figuras bíblicas en pinturas antiguas. Además, nos hace pensar en que puede haber en ese fuera de campo, que es lo que ella esta observando para provocar esas lágrimas. También hay algo sobre la perfección de su complexión, la blancura de su rostro, las sombras fuertes en sus pómulos, su nariz y su boca que la hacen ver casi como a una escultura griega hecha en mármol, o como un ser inhumano, sacado de un escenario irreal, una fantasía o sueño.
Pasando a los colores, marcan distintos puntos de interés y se relacionan entre sí como complementos y opuestos. Sus ojos son un primer punto de interés, no solo por la expresividad y profundidad de la mirada humana como tal, sino también por el contraste de colores entre el rojo/naranja de la sombra de ojos y el verde/azul de su iris. Además, el brillo de sus ojos y sus lágrimas ayudan a atraer más aún la atención. Otro punto de interés puede ser en sus labios. En este caso vuelve a aparecer el brillo, esta vez debido al maquillaje, y el tono rosado (o rojizo) que tienen destaca sobre la base blanca de su rostro; a la vez se complementa con la sombra de ojos mencionada previamente, y contrasta con los tonos más fríos de las sombras que se forman a su alrededor (las sombras azuladas y verdosas de las comisuras de la boca, la nariz y el mentón). Finalmente se destaca la manta roja, que sirve de cierta manera para enmarcar la cara de la modelo, y casi como un lienzo sobre el cual la mano cobra protagonismo.
Yo creo que esta es una imagen muy buena. No se si llamarla superlativa, porque no se como se vería una imagen superlativa para mi. A la hora de ver una imagen, suelo caer en la conclusión de que no puede ser superlativa, porque seguramente habrán miles de otras imágenes mejores, pero que yo simplemente desconozco. Aún así, la considero muy buena ya que me llevó a querer quedarme mirándola, pasando por cada uno de sus rincones, y tiene una estética particular que personalmente me gusta mucho.
Comentarios
Publicar un comentario